20 de noviembre de 2007

Descuidos.

Llorar era una reacción a la agonía. Sí eras útil(...) y por contra cuando a cualquiera le alcanza el dolor puede no darse cuenta y hacer daño. Sin el menor ánimo por supuesto pero ¿juntar tanto dos heridas, cuando una está llena de sal? (...) Un descuido, y se llena también la otra.

Seguí siendo útil un tiempo, el que tardó mi herida en llenarse de sal. Aprendí mucho de aquella situación y, a pesar del dolor, fue una experiencia muy interesante. Me encuentro ahora en una tesitura parecida, aunque aparentemente no tenga demasiado que ver. La diferencia es que esta vez ya se lo que escuece la sal.


Todavía no tengo claro hasta que punto importa eso.

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