26 de octubre de 2007

Ella, la de los escritos, grita tu nombre tan fuerte que me cuesta, me cuesta casi la cordura, me cuesta el oxígeno que se confunde con el humo que se desvanece y la oscuridad que me zumba los oídos, el silencio el insomnio, ELLA, ella que sólo soy yo pero con otra mente y otro cuerpo y en realidad sólo compartimos el nombre y eso es lo más terrible. La huída.

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