1 de septiembre de 2007

Promesas que no valen nada.

En esas cinco palabras se resume todo lo demás.

No quiero excusas, tampoco quiero explicaciones. No las hay. Si alguna vez lees esto, (no se si has vuelto a husmear donde no te llaman y donde tú misma afirmas no husmear) espero que todavía te quede la suficiente honradez contigo misma para hacer lo que tienes que hacer.