22 de julio de 2007

¡Distancia maldita!

[No imaginas cuántas ganas tengo de abrazarte]

20 de julio de 2007

A pesar de todas las incertidumbres y adioses, a pesar de todos los llantos, de los gritos, de las dagas, de las lágrimas, puedo decirlo: soy feliz. El infierno no es esto, no, que va. El infierno era aquel silencio enfermo, aquel frío des-humanizado. El infierno es otra cosa y también en él se aprende, aunque desgaste el alma hasta despedazarlo.

Mis fotos son oscuras, mis escritos son oscuros y yo hace tiempo que no se muy bien por qué sigo escribiendo aquí, pero me sienta bien. Fenicia renace cada día de sus cenizas y se convierte en polvo y tampoco perdura más allá del momento exacto que es ahora, por muchas letras que cuenten su historia. En realidad mis fotos están llenas de luz, y mis escritos; aunque sólo sea por contraste con las sombras que aparentan proyectar.

El fin del mundo llegará, lo se, llegará y renegaré de Fenicia y de sus llamas, blasfema. Yo y mis extremos, mi desequilibrio equilibrado; esa parte reducida que pervive en medio de todas estas células en continua desaparición sobrevivirá. Sobreviviremos a ese fin del mundo, y volveremos a Vivir.

Y hasta entonces...
Carpe Diem. Carpe Noctem.
Et vive le surrealisme! :D

14 de julio de 2007

DEATH can dance.

DEATH can dance.

Photo by Sin Identidad

Amor (irreductible)

Amor.

Photo by Sin Identidad

11 de julio de 2007

Hay una creencia popular según la cual los escorpiones se suicidan si se les rodea de fuego, clavándose el aguijón antes de morir abrasados. Esto, en realidad, no es cierto: lo que sucede es que, rodeados de fuego, el exoesqueleto de estos animales comienza a encogerse sobre sí mismo y el aguijón desciende, de modo que parece que se lo clava.

Las personas sí se suicidan, aunque no necesitan fuego para clavarse nada.

La naturaleza es sabia. Las personas no.

(Aunque las células sufran apoptosis)

9 de julio de 2007

[Relato LX]

Perdimos el aliento

y las palabras

y el resuello

y nos perdimos.

3 de julio de 2007

[Relato LIX]

La vida quema, tu boca más. Y yo seguiré ardiendo hasta consumirme; no debe quedar mucho.

Entiéndase como se quiera.

Nadie es mejor que nadie, pero eso no quiere decir, ni mucho menos, que seamos iguales.